|
Volví a verte entre luces y sombras
Saludé, no podía creerlo
Compañero de tantos caminos
De tantos regresos, siguiendo al lucero
Mucho tiempo que no te veía
Desde aquellos en que la mañana
Nos hallaba, apenas volviendo.
Gallos rojos, tomates y zambas,
La guitarra y el vino amiguero
Voces sin afinar, muchas palmas
Conformaban aquel universo.
Gris y plata adornan nuestras sienes
Cada cual construyó su destino
Sin embargo, música y canciones
Nos reencuentran y cruzan, amigo.
Es que no hemos perdido los sueños.
De cambiarle a la Patria el destino.
MARÍA
|