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Yo que anduve sometido,
a esa tempestad con sordina,
que dejò se formara la familia
y sumaran años a la vida…
Yo que renegùe y banquè,
por igual, cada piedra del camino,
azaroso, distinto de lo visto
en el sentir profundo de mis dìas…
Yo que hice verbos de promesas,
cometidas en juegos de cariño,
y puse siempre en la mesa
el coraje de vivirlos…
Yo que esperè lo inesperable,
di vuelta el mapa retrucando
nortes, sacando atajos y siendo
un luchador inquebrantable…
Yo me planto en este punto de partida,
para intentar ser el hombre màs feliz
que pueda cobijar la piel y gritar
libre al viento… que pasò y he perdonado…
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