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A veces la mujer debe fiarse del marido.-
Por ejemplo:
Una noche una esposa regresa a casa de su trabajo ya de noche, pero antes de lo acostumbrado.-
Para no despertar a su marido ciudadosamente entra en el dormitorio.-
Bajo la manta de la cama ve cuatro piernas en vez de dos.-
Llena de ira coge un garrote y comienza a pegar garrotazos a la manta con todas sus fuerzas por 15 consecutivos minutos, hasta que ya, agotada, se va a la cocina a beber un vaso de agua.-
Ya en la cocina encuentra con su marido sentado a la mesa leyendo una revista.
"Hola, querida" -dice él- "Tus padres han venido a visitarnos, venían cansados y los he dejado dormir en nuestra cama. No los despiertes, que descansen".-
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